

Aunque no se conoce con exactitud su fecha de construcción, y con un estilo realmente austero por el fin para el que fue hecho, es una obra que nos acerca nuestro pasado, que nos ofrece información sobre nuestros orígenes, y que otorga a nuestro rostro urbano rasgos del carácter que la señaló como ciudad mestiza.
Seguramente construido en los siglos de la Colonia y con aportación de españoles, mestizos e indígenas, el puente, hecho de piedra braza, se levanta con contrafuertes semicirculares que le dan el nombre con el que se le conoce igualmente, Puente de los Pilones". Realizaba éste la comunicación de la Villa al camino Real a Guanajuato, lo que actualmente conocemos como Boulevard Arandas, y se elevaba con pendientes muy pronunciadas sobre el brazo del río Silao para salvar su cauce.
De gran longevidad y fortaleza, todavía en los años cincuenta funcionó como puente para vehículos de motor; era típico de la ciudad ver el espectáculo de dos de ellos en sentido contrario, encontrados en la cima del puente y la obligada decisión de uno de ellos de echarse en reversa para dar paso, dada la angostura de su arroyo, al otro en discordia.
Ahora se encuentra en el centro de un pequeño jardín público, sometido por la masa mayor del edificio denominado Torre Médica y clamando por su rescate arquitectónico.